Disfruta de tu piscina al 100%: Pequeños gestos que marcan la diferencia en tu piscina

¡Bienvenidos a vuestra casa de vacaciones! Sabemos que uno de los mayores atractivos de vuestra estancia es daros un buen chapuzón en la piscina. No hay nada como ese momento de desconexión bajo el sol.

Desde Apartelius y por parte de los propietarios, nos encargamos del mantenimiento profesional: revisamos los niveles y realizamos limpiezas periódicas para que el agua esté siempre perfecta. Sin embargo, con dos minutos al día, utilizando el recogehojas y el cepillo, podéis ayudar mucho a mantener el agua cristalina, sobre todo en los días de viento fuerte.

Gestos sencillos para cuidar el agua de la piscina

La ducha previa: amiga imprescindible de una piscina limpia

Antes de zambulliros, una ducha rápida es fundamental. ¿El motivo? La crema solar, los aceites corporales y el sudor son los peores enemigos del equilibrio del agua.

  • Cuando nos metemos directamente con crema, esta se disuelve en el agua.
  • Al acumularse, crea una película grasa que deja un molesto surco oscuro en los bordes de la piscina y afecta directamente a la transparencia y el color del agua, además de saturar los filtros.
  • Una ducha de un minuto antes de entrar ayuda a mantener el agua limpia durante mucho más tiempo.
  • No olvidéis limpiar las plantas de los pies si estáis en un entorno natural como arena o césped.

La «pinocha» y las hojas

Estamos en plena zona de pinares y el viento de levante hace que caigan hojas de pino (pinocha) al agua. Para que no se queden en el fondo, tenéis a vuestra disposición un recogehojas.

  • En días de levante, se recomienda retirar la pinocha de la superficie dos veces al día para evitar que se hunda. Es mucho más fácil recogerla flotando que en el fondo; además, cuanto más tiempo permanezca en el agua, más cloro consumirá y más rápido se enturbiará la piscina.
  • No olvidéis vaciar los skimmers de la pinocha que se acumula allí durante el filtraje.

El cepillo

Si veis algo de polvo o sedimentos en el fondo y queréis echar una mano, podéis usar el cepillo.

  • Si hay algo de polvo o sedimentos en el fondo, empujadlo con el cepillo hacia el sumidero, el punto más bajo de la piscina. Si se hace durante el filtraje, fluye directamente al sumidero y pasa por el filtro. ¡Así tenéis el fondo limpio sin necesidad de usar la barredera!

Truco experto: Empujad con un movimiento constante hacia el punto más bajo y deteneos aproximadamente un metro antes del sumidero durante unos segundos. Al desplazar el cepillo por el suelo se genera una corriente que arrastra incluso las partículas en suspensión situadas detrás de él. Esperar esos segundos permite que dichas partículas superen la barrera del cepillo y se depositen en el fondo. Reanudáis el movimiento únicamente cuando la pequeña nube de polvo generada haya pasado por completo. Recordad que mover el cepillo con rapidez solo sirve para remover la suciedad, pero no para limpiarla.

Con esta pequeña limpieza diaria, vuestra piscina se quedará impecable durante días y podréis disfrutar de un baño limpio y cristalino cada jornada de vuestras vacaciones.

Si habéis seguido todas las recomendaciones y observáis que la turbidez persiste tras el próximo ciclo de filtrado, o si el agua presenta tonalidades verdosas, os rogamos que os pongáis en contacto con el anfitrión a la mayor brevedad. En verano, el agua puede pasar de un ligero cambio de color a convertirse en un «estanque verde» en cuestión de días, y recuperarla después requiere mucho más tiempo y esfuerzo.

¡Gracias por cuidar de la casa como si fuera vuestra y feliz estancia!

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